Fatima, de Philippe Faucon (Francia, 2015)

ICULT director Philippe Faucon

Aula voladora de Melocotón Grande. Cine / Derechos humanos nº365
Fatima, de Philippe Faucon, Francia, 2015 © Philippe Faucon

La posición del realizador Philippe Faucon en el contexto del cine francés contemporáneo es tan excepcional como necesaria. Fatima no es una heroína, sino una luchadora. El director tampoco se erige en justiciero. En lugar de adoptar un formalismo basado en la inestabilidad y la crudeza, elige una estética transparente y ortodoxa que beneficia el desarrollo de la trama. Rodada en apenas 34 días y con un bajo presupuesto, la película “Fatima” es la ganadora de este año de los premios Cesar. Su director, Philippe Faucon, ha dicho hoy a Efe que su éxito puede ser debido a que es una historia “de verdad, que muestra a unas mujeres que no pueden bajar los brazos”. De visita por primera vez a Barcelona, el cineasta, de origen marroquí, ha comentado que el filme está basado en el libro de poemas y pensamientos diversos “Prière à la lune”, de Fatima Elayoubi, una mujer que llegó a Francia siguiendo a su marido desde Marruecos, sin saber escribir ni hablar francés, que trabajó durante años más de veinticuatro horas diarias en tareas domésticas, y que por las noches anotaba en un cuaderno sus experiencias. En la película, el espectador seguirá la peripecia de Fatima, encarnada por una actriz no profesional, Soria Zeroual, quien, en las afueras de Lyon y separada del marido, luchará hasta enfermar para que Nesrine, su hija mayor, de 18 años, pueda empezar a cursar Medicina, y para que Souad, una adolescente rebelde de 15, no acabe fuera de la sociedad. Tanto Soria Zeroual como las dos jóvenes actrices Zita Hanrot y Kenza Noah Aïche ofrecen una solvente composición de sus personajes, de mujeres que pertenecen a generaciones diferentes y ya “no hablan una misma lengua”, residiendo en un mismo piso de pequeñas dimensiones, aunque habitando en mundos distintos. Entiende Faucon que la película va “muy ligada” a su propia historia personal, puesto que es hijo de padres no franceses, “gente que, como Fatima, eran invisibles, que vinieron de otro país, sin conocer el idioma, para poder trabajar”. “Como ocurre en alguna escena de la película, yo también tuve malentendidos por las palabras con mi abuelo”, apunta. Reflexiona que la lengua es siempre un vector de conexión entre padres e hijos, algo muy importante para los individuos, “pero cuando este medio se rompe, puede ser algo muy perturbador, puede dificultar mucho el entendimiento entre las personas”. Las tres mujeres protagonistas cree que son el reflejo de muchas mujeres actuales en países como Francia y destaca que Fatima si llega a perder la salud, cayendo un día por unas escaleras, es porque “no puede parar de trabajar, ya que quiere que sus hijas estudien y sean todo lo que ella no ha podido ser, a pesar de que llegue a decir que si hubiera podido estudiar hoy sería primera ministra”. A la vez, “no quiere que las jóvenes queden excluidas socialmente, y es por este motivo por lo que a veces actúa de manera muy rígida con ellas, pero no puede decaer en su empeño”. En cuanto a la hija mayor, Nesrine, una estudiante brillante, que llega a colapsarse en su primer curso en la Facultad de Medicina, la película muestra “que se prohíbe abandonar, a pesar de la dureza de lo que está viviendo”, mientras que la pequeña “tampoco puede bajar los brazos en su revuelta contra todo y contra todos”. Sobre el hecho de ofrecer el personaje de la protagonista a una actriz no profesional, Faucon comenta que buscaba a alguien que “no hablara muy bien francés, que tuviera cierta proximidad con Fatima” y considera que Soria Zeroual reunía estos requisitos, además de contar con una gran “intuición, inteligencia y sensibilidad”. Durante todo el rodaje, subraya, “supo escuchar y concentrarse mucho, con unas cualidades innatas para estar ante la cámara, implicándose en cada escena”. Preguntado por los premios Cesar obtenidos en febrero, el director ha reconocido que para él son especialmente importantes porque “los votan 4.500 personas de la profesión y que apostaran por una película pequeña -de unos 2,6 millones de presupuesto- muy alejada de las redes parisinas y de influencia tiene su valor y prueba que no siempre las películas más taquilleras ganan”. La cinta, con una duración que no llega a los noventa minutos, se estrena el próximo viernes en España. En cuanto a si tiene nuevos proyectos, ahora que es más conocido que hace unos meses, Faucon ha indicado que está a punto de iniciar el rodaje de una miniserie para la cadena Arte.