#Estudios literarios nº 534 Obras escogidas, de Marina Tsvietáieva (1971)

MG. Marina

Aula voladora de Melocotón Grande
#Estudios literarios nº 534

Obras escogidas, de Marina Tsvietáieva (1971)

Fragmentos de su diario de 1919. Múnich, 1971 

Al parecer, a esta época se remonta el primer encuentro verdaderamente serio de Tsietáieva con la literatura alemana.

El encuentro con Alemania tras un intervalo de diez años produjo en Pasternak una impresión lamentable: había visto Alemania antes de la guerra y ahora la veía después de ella. Durante mucho tiempo amó sincera y profundamente esa Alemania ideal de la que de una vez y para siempre se había enamorado Tsvietáieva, aquella sobre la que se escribía con uno de sus contemporáneos más queridos, Rilke. Aún era capaz de idealizarla y no percibir aquello que estaba ocurriendo en el subsuelo. Esta pequeña ciudad universitaria le era querida no solo por sus recuerdos como estudiante, sino también por razones sentimentales. Y he aquí ese breve viaje “al pasado” le causó una impresión indeleble, ya que en Marlburgo vio lo que no había querido notar en Berlín. El país entero se le reveló desde una nueva óptica. Con voz conmovida pronunció aquello que más tarde escribió en El salvoconducto: “El paisaje, que antaño tanto había deseado en la guerra de los Treinta años, había terminado por predecirla”. Anastasía Tsvietáieva recuerda que fue en Friburgo donde Marina se enfrascó en la lectura de libros alemanes con verdadera y auténtica pasión. Poema del fin.